El artículo “Guardar la memoria: Sellos sin destino”, publicado en Periódico26, reflexiona sobre la situación actual de la filatelia en Cuba y el impacto que la digitalización ha tenido en la preservación de la memoria postal.
El texto describe cómo los sobres verjurados, los matasellos centenarios y los sellos que alguna vez viajaron por rutas internacionales hoy reposan en colecciones privadas y en el Museo Provincial Mayor General Vicente García González, en Las Tunas.
La paradoja de la filatelia contemporánea
Aunque nunca ha sido tan fácil documentar la historia postal, el correo tradicional ha disminuido drásticamente. Con menos cartas circulando, también desaparece la “materia prima” del coleccionista: sellos raros, errores de impresión, matasellos provinciales y piezas que antes surgían de manera espontánea en la correspondencia cotidiana.
El artículo señala que el antiguo Círculo Filatélico de Las Tunas ya no existe, y que la preservación depende hoy de coleccionistas veteranos y del resguardo institucional.
Digitalización y riesgo de olvido
La crítica apunta a que la digitalización, aunque útil para conectar comunidades, también invisibiliza prácticas patrimoniales que requieren tiempo y dedicación. En países del Sur Global, esta transición ocurre sin políticas de preservación filatélica, lo que amenaza con borrar parte de la memoria material del correo.
El futuro del sello como documento histórico
El texto concluye que la filatelia debe reinventarse como memoria crítica y resistencia frente a la amnesia digital, encontrando en museos y centros culturales un refugio para sobrevivir a la ausencia de cartas en los buzones.
Fuente consultada
Guardar la memoria: Sellos sin destino

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